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Con la fecha establecida para iniciar la rebelión armada, los hermanos Serdán ofrecieron su casa ubicada en la Calle de Santa Clara, de la Ciudad de Puebla, para almacenar las armas que se usarían en la rebelión. Aquiles Serdán abandonó Texas para regresar a Puebla y Carmen Serdán, su hermana se encargo de trasladar dinero y las órdenes escritas. El día 13 de noviembre, en casa de los Serdán se reúnen los antirreeleccionistas para conocer y difundir el Plan de San Luis y fijar las formas de organización y distribución de las armas y municiones. Rápidamente se coordinan y se preparan para el ataque que pretendían realizar sorpresivamente a las cuatro de la mañana el 20 de noviembre de 1910, donde Aquiles iniciaría el bombardeo con dinamita y abriría fuego desde su casa y daría la señal de combate. Sin embargo agentes policiacos disfrazados se enteraron de los planes antirreeleccionistas y pusieron al tanto a las autoridades quienes ordenaron de inmediato un cateo a la casa de los sospechosos como la familia Serdán, quienes enterados sacaron a los hijos de Natalia y de Aquiles para que no fueran aprendidos. Solo quedaron en la casa de los Serdán: Aquiles, Doña Carmen, su madre, Filomena su esposa, Carmen y Máximo Serdán, además de otros fieles correligionarios, quienes pasaron la noche en vela con armas en manos. A la mañana siguiente fue iniciado un sangriento combate, en el que los defensores de la casa son abatidos con excepción de Aquiles Serdán quien se había ocultado en un sótano de su comedor, pero por el sofocamiento de una pulmonía fulminante sale por la noche de su escondite y es abatido por el centinela que se encontraba de guardia. Con estos hechos se inicio la lucha armada de 1910 y a partir del 20 de noviembre, la insurrección dirigida por Madero se extendió por toda nuestra Nación. Jefes antiporfirístas surgieron en nuestro territorio estatal y circunvecinos, tomando las principales plazas militares. Todos estos caudillos y jefes que se habían insurreccionado en territorio poblano se pusieron bajo las órdenes de Emiliano Zapata y el grupo se extendió también a los estados de Morelos y Guerrero. Para el mes de mazo de 1911, el movimiento armado maderista logró disminuir el poderío militar porfirísta, al grado que Porfirio Díaz pidió al congreso de la unión la suspensión de las garantías individuales y la imposición de la ley marcial en el territorio nacional para facilitar la lucha contra los insurrectos. De esta manera por órdenes del gobierno federal el Grl. Aureliano Blanquet, inició la represión del movimiento zapatista en el centro y sur del país, pero esto no impidió que los zapatistas tomaran ventajosas posiciones, cerrándose día con día el cerco sobre el gobierno porfirísta, hasta que el 22 de mayo se logró pactar la rendición de Díaz por medio de los ”Tratados de ciudad Juárez”. Este documento firmado por maderistas y porfirístas contenía entre otros puntos la renunciación de Díaz al Congreso de la Unión y el convocar a elecciones presidenciales con la mayor brevedad posible. Finalmente se planteo que le 7 de junio de 1911, Madero arribaría a la capital de la República para iniciar el desarme de los ejércitos populares que se habían levantado en armas. Para el 6 de noviembre de 1911, Madero asumió el cargo de presidente constitucional de México y José María Pino Suárez el de vicepresidente para el período de 1911-1915. Sin embargo parte del gabinete eran antiguos porfirístas que pusieron impedimentos para impedir que el Poder Ejecutivo actuara libremente. Bajo esta situación el grupo zapatista tomo otra actitud ante las negociaciones para el desarme del ejército popular. Tras reuniones entre Robles Domínguez y Zapata permitieron la redacción de las “Bases para la rendición de las fuerzas del Grl. Zapata”, pero al mismo tiempo las tropas federales iniciaban un movimiento para copar a los zapatistas en Villa de Ayala. Por lo cual el ejército zapatista rompió el cerco y escapó con rumbo a la frontera estatal entre Morelos y Puebla. Después Zapata se dirigió a la sureña serranía poblana junto con Otilio Montaño y redactaron al conocido “Plan de Ayala”, que contenía los siguientes puntos básicos: Desconocimiento de Madero y Pino Suárez y la restitución de las tierras prometidas en el Plan de San Luis y se propuso a Pascual Orozco como jefe del movimiento armado. Pronto se reanudaron las actividades militares. El Plan de Ayala pronto se dio a conocer en el país, mientras los maderistas pretendían reprimir al movimiento zapatista. Después de 15 meses de gobierno maderista el 9 de febrero de 1913 se inicia la Decena Trágica y Victoriano Huerta ministro de guerra traiciona a Madero y lo manda a matar el 22 de febrero de 1913 en la penitenciaría de Lecumberri en la ciudad de México y usurpa la presidencia. Surgen otros representantes de los intereses de los campesinos que luchaban por las tierras heredadas de sus antepasados como Francisco Villa quien en el norte formó un ejército popular de mineros y peones. Venustiano Carranza, gobernador del estado de Coahuila propuso un plan que desconocía a Victoriano Huerta y pedía restablecer el orden constitucional y un gobierno democrático y legal en el país. A él se le unieron las fuerzas de Villa, Zapata, Alvaro Obregón y otros revolucionarios que formaron el ejército constitucionalista.